La presidenta Cristina Fernández llamó ayer a trabajar «juntos, unidos y organizados para construir un país mejor». Al encabezar el acto de la militancia kirchnerista en el estadio de Vélez Sársfield, la mandataria destacó como el máximo logro de su gestión y la de Néstor Kirchner fue «la incorporación de la juventud a la política» y aseguró que «es lo mejor que hemos hecho porque es sembrar futuro».

«No somos eternos, y ya comprobamos drásticamente que la vida se extingue. Precisamente en la adolescencia y la juventud se forman las ideas; y ustedes son los verdaderos custodios de este proyecto. Tienen la suerte de vivir en una democracia plena y sé que la van a defender con uñas y dientes», enfatizó la jefa de Estado.

En su discurso, Cristina pidió además recordar la historia «desde el corazón y desde el conocimiento de lo que nos pasó para que nunca más nos vuelva a pasar y podamos seguir construyendo esta Argentina para los jóvenes y las futuras generaciones para que no tengan que vivir lo que nosotros tuvimos que vivir».

«Para que nunca más haya mujeres que se tengan que poner un pañuelo en la cabeza y para que nunca más haya trabajadores que tengan que hacer cola por un puesto de trabajo», afirmó la mandataria. En ese sentido, también puso de relieve que «estas ideas y estas conquistas no pertenecen a una presidenta ni a una fuerza política sino que son parte de toda la República Argentina».

Cristina agradeció además a «todas las fuerzas políticas de la Argentina que acompañaron al país, más allá de este gobierno, que permitió la recuperación de YPF», al sostener que «es de todos los argentinos y para todos los argentinos, y es de bien nacido agradecer: gracias a las fuerzas políticas».

Asimismo, la jefa de Estado señaló que «la voluntad, el compromiso y el sacrificio personal sirven para que las cosas salgan bien: por eso tenemos que trabajar juntos y organizados para que las cosas en el país salgan mejor».

La mandataria convocó además a la juventud, «como generación del Bicentenario», a «tomar la posta y las banderas de 200 años de historia para que nuestras Malvinas vuelvan a formar parte de nuestras instituciones, porque de nuestra historia y geografía ya lo son».

«No me voy a cansar de pedirles, casi tercamente, unidad y organización. La historia no se escribe en línea recta, tiene marchas y contramarchas, por eso tenemos que tener la claridad», insistió la Presidenta, quien destacó la necesidad de «encontrar la unidad nacional, más aún en este mundo complejo y con la oportunidad histórica que se nos abre como país y región».

Sobre la asunción de Kirchher en 2003, Cristina recordó: «Había un 22 por ciento que nos daba legalidad pero nos faltaba legitimidad, pero nos sobraba coraje para dar vuelta la taba de la Argentina».

«Quién podía imaginar aquel 25 de mayo de 2003 que aquel presidente, que se comprometió ante los argentinos a no dejar sus convicciones en la puerta de la Casa Rosada, iba a cumplir; quién iba a pensar que iba a sacarnos de la deuda; y que los genocidas iban a ser juzgados por las leyes de la Constitución», enumeró Cristina entre otros tantos logros de la gestión del exmandatario.