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La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner cerró hoy el Encuentro Nacional de Trabajadoras Bancarias, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Y en ese marco, la precandidata a vicepresidenta por el Frente de Todos expresó: “Quiero volver a tener una Argentina donde la gente sea feliz”.

Tras los discursos de la secretaria de Derechos Humanos, Género e Igualdad y el secretario general de la Asociación Bancaria, Claudia Ormaechea y Sergio Palazzo, Cristina enfatizó en su alocución: “Los dos colectivos más agredidos por estas políticas son las mujeres y los jóvenes”.

“No hablo de las mujeres que tienen un trabajo registrado y todavía tienen un buen ingreso y una buena obra social. Hablo de esas millones de mujeres que han perdido el trabajo registrado que tenían porque cerró la fábrica o el comercio en el cual se desempeñaban, las que tenían changas, cuidaban chicos o limpiaban casas”, profundizó la exjefa de Estado.

En este sentido, en un auditorio colmado por más de 800 delegadas sindicales, la precandidiata hizo referencia a la reciente búsqueda laboral realizada por el Servicio Penitenciario para la cárcel de Olmos. “Veíamos una cola de un kilómetro y medio de mujeres y de pibes que iban por un cargo de guardiacárcel. Con todo respeto, no parece ser algo muy vocacional. Es trágico que miles de pibas y pibes estén desesperados por la falta de trabajo”.

Además, Cristina volvió a apuntar contra María Eugenia Vidal: “Cuando veía una cola de un kilómetro y medio y escuchaba los testimonios, negaba eso y decía que en realidad iban a estudiar para guardiacárcel. No me preocupa tanto la falta de capacidad para entender. Me preocupa la falta de sensibilidad”.

“Querían que venga a hablar de política con las delegadas y es hora de que en la política se vuelva a hablar de sentimientos. Se puede ser muy capaz pero si no te importa un corno lo que le pasa al otro, ¿de qué sirve esa capacidad?”, cuestionó Cristina y enfatizó: “Es necesario volver a tener gente con capacidad y sensibilidad en la Casa Rosada y en cada uno de los lugares en los que se toman decisiones”.

Asimismo, de cara al futuro, la expresidenta anheló: “Yo quiero volver a tener una Argentina donde la gente sea feliz, pueda disfrutar un fin de semana, comprarle algo a un hijo. No digo todos los días, pero un juguete a fin de mes, poder salir una vez”.

“De esto se trata, de volver a tener una vida normal. Esto es lo que queremos y yo interpreto que quieren los argentinos. No estar muriéndose de frío en la casa porque no sé cuánto va a venir en la factura del gas”, amplió la exmandataria nacional.

Para finalizar, la precandidata a vicepresidenta dijo sobre su rol actual: “Debo ayudar para volver a unir a los argentinos y que finalmente podamos retornar en la patria a un tiempo de crecimiento. Y también de felicidad”.

Acompañaron a Cristina la presidenta de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini; y dirigentes políticos y sindicales.