El presidente Alberto Fernández recorrió las instalaciones del Centro Sanitario Tecnópolis, que inicialmente tendrá una capacidad de 2.500 camas no hospitalarias para casos leves de covid-19. El jefe de Estado estuvo acompañado por los ministros de Interior, Eduardo ‘Wado’ de Pedro, y de Cultura, Tristán Bauer.

La administración nacional prevé, en una segunda fase, duplicar la cantidad de plazas del predio situado en Villa Martelli para convertirlo «en uno de los centros de atención y contención de enfermos leves más grande del mundo», apuntaron voceros oficiales.

Este espacio, que contará en principio con un médico y 2 enfermeros cada 50 pacientes, se sumará al resto de los complejos que el gobierno está preparando para enfrentar la pandemia de coronavirus: el hospital militar reubicable, las veinte unidades sanitarias móviles y los hospitales modulares, además de hoteles y clínicas cedidas por gremios y clubes y sedes religiosas.

La coordinación de las acciones de cara a la apertura de este establecimiento están bajo la órbita de De Pedro, en el marco de un plan más amplio que apunta a incrementar la disponibilidad de camas no hospitalarias para favorecer al sistema de salud frente a un potencial avance del virus.

Para este dispositivo trabajan en forma conjunta los ministerios de Interior, Salud y Cultura, el gobierno de la provincia de Buenos Aires y la Cruz Roja.

La cartera de De Pedro también tiene a su cargo la coordinación de, hasta ahora, 16 mil camas no hospitalarias para quienes requieran aislamiento y presenten síntomas leves en todo el ámbito del Área Metropolitana de Buenos Aires.

En estos espacios, los internados tendrán un monitoreo médico simple, ya que para quienes demanden otro tipo de atención se mantendrán disponibles las camas hospitalarias.

En tanto, el gobierno nacional articula con provincias y municipios para generar otros espacios para la contención de enfermos leves en otros puntos del país.

«El Presidente nos encomendó coordinar el refuerzo del sistema sanitario con 16 mil camas no hospitalarias para evitar la saturación de los hospitales. Estos centros atenderán a pacientes leves con asistencia médica básica y nos permitirá dejar los nosocomios para pacientes más críticos. El aislamiento social nos permite mantener la curva de contagios baja para seguir preparándonos», sostuvo De Pedro.