Un agente del Centro de Operaciones Tigre (COT) y un expolicía bonaerense fueron condenados ayer a seis años y cinco años y medio de prisión, respectivamente, por haber golpeado y quebrado una pierna a un trabajador que los había increpado porque con el patrullero le habían impedido el paso de su camioneta. Ambos continuarán en libertad hasta que el fallo quede firme.

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de San Isidro condenó por unanimidad a Héctor Eusebio Sosa (50) a seis años de prisión e inhabilitación como coautor del delito de “lesiones graves agravadas por integrar una fuerza de seguridad”. Este uniformado del COT en su pasado por la Policía provincial había sido relacionado con casos de “gatillo fácil”.

Además, los jueces Verónica Di Tommaso, Marcelo García Helguera y Maximiliano Savarino condenaron a Gustavo Leonel Castillo (36) a cinco años y seis meses por el mismo delito, ya que también participó del ataque al repartidor de harina José Máximo Ojeda (58).

La abogada querellante María del Carmen Verdú, de la Coordinadora contra la Represión Institucional y Policial (Correpi), señaló: “Hay que destacar haber obtenido estas condenas en la coyuntura actual dado que los gobiernos nacional y provincial están abroquelados en defender a las fuerzas de seguridad”.

El fiscal Raúl Casal había solicitado que sean condenados a seis años y medio, mientras que Verdú había pedido 10 años. En la puerta del tribunal, vecinos y representantes de distintas organizaciones se congregaron para esperar el fallo.

El hecho ocurrió el 13 de octubre del año pasado en la localidad de Benavídez, donde Ojeda se encontraba realizando su trabajo como repartidor de harina junto a su ayudante. Y la golpiza al trabajador por parte de los uniformados fue grabada por una persona que pasaba por el lugar.