Ante la multitud que se congregó en la Plaza de Mayo y sus alrededores, que se vistió con los pañuelos blancos característicos de las Madres y las Abuelas, organismos de derechos humanos exigieron a la “corporación judicial” que “escuche el reclamo” de la sociedad contra los beneficios a los represores de la dictadura y advirtieron que “no claudicarán con el reclamo nacional e internacional” contra el denominado 2 x 1.

En un escenario montado de espaldas a Casa Rosada y de cara al Cabildo, las referentes de Madres de Plaza Línea Fundadora y Abuelas de Plaza de Mayo, en conjunto con Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, leyeron un comunicado conjunto, en el que celebraron la rápida intervención del Congreso para neutralizar el fallo de la Corte Suprema y destacaron, además, la reacción de la sociedad.

“La sociedad ha reaccionado con firmeza y esto nos llena de esperanza. Necesitamos que los representantes de los tres poderes del Estado tomen el reclamo del pueblo reunido en esta plaza, que cada uno realice las acciones para dar vuelta este fallo antidemocrático y prodictadura”, señaló la presidenta de Abuelas, Estela de Carlotto, al leer el último tramo del documento que consensuaron los organismos de DDHH.

Y, acto seguido, pidió a la multitud que alzara los pañuelos blancos que habían sido repartidos, en uno de los momentos más emotivos del acto que significó un fuerte respaldo a las Madres y las Abuelas y un homenaje “a los 30 mil compañeros detenidos desaparecidos”.

“Los organismos de derechos humanos no estamos solos. Acá está el pueblo, sabio, comprometido y fuerte ante estos embates que nos retrotraen al pasado siniestro y quieren proyectarse al futuro”, continuó Carlotto en su mensaje, que fue interrumpido en varias oportunidades por los cantos de la multitud.

“¡Como a los nazis les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar!” y “¡El pueblo unido jamás será vencido!”, fueron algunas de las consignas que más repitió la multitud.

“Que la corporación judicial nos escuche porque no claudicaremos en nuestro reclamo nacional e internacional por los derechos conquistados y haremos oír nuestro reclamo para poner un límite a esta provocación y gritar con toda la fuerza: ¡Señores jueces, nunca más!”, completó Carlotto.

Acompañando a las defensoras de los derechos humanos estaban en el escenario figuras de la política, el sindicalismo y la cultura.

Anteriormente había hablado Taty Almeida, representante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, quien exigió: “Nunca más privilegios a los criminales de lesa humanidad, nunca más terrorismo de Estado, nunca más genocidas sueltos, nunca más el silencio”.

“No queremos convivir con los asesinos más sangrientos de la historia argentina, ni que nuestros hijos ni las futuras generaciones tengan que hacerlo”, subrayó Almeida.

En tanto, Nora Cortiñas, de la misma agrupación, resaltó que los pañuelos representaban a los “30 mil desaparecidos presentes” y pidió “justicia” por “los niños y niñas a los que les robaron su identidad”, “madres e hijos e hijas que fueron arrojados al mar” y “que fueron torturados, asesinados y enterrados en tumbas desconocidas”.

Seguidamente, Lita Boitano, de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, calificó el fallo como “un insulto a nuestra historia” y reclamó: “Señores jueces, escuchen: Nunca más. Madres, abuelas, familiares, hijos, sobrevivientes, las víctimas del terrorismo de Estado debimos esperar muchos años hasta tener respuesta del Poder Judicial”.

Al finalizar Carlotto con la lectura del comunicado, Almeida volvió a tomar la palabra para responderle a la multitud que cantaba “Madres de la plaza, el pueblo las abraza”: “Esta vez somos nosotras las que los abrazamos a ustedes”, concluyó.