Compartir en:

En los jardines del Museo de Arte Tigre (MAT) concluyó este domingo la 23° edición del Gran Premio Recoleta – Tigre, que fue organizada por el Club de Automóviles Clásicos de Argentina. Cientos de vecinos y visitantes disfrutaron de una exposición de más de 50 vehículos clásicos fabricados entre 1896 y 1919.

Más de 50 autos y motos largaron desde la puerta del histórico bar La Biela, en Quintana al 600, en el barrio porteño de Recoleta. Luego, tomaron las avenidas Figueroa Alcorta, Udaondo y Del Libertador, en la Capital Federal. Después, cruzaron los partidos de Vicente López, San Isidro y San Fernando para arribar al MAT.

“Estamos muy contentos de volver a recibir esta prestigiosa carrera de orden patrimonial y artístico aquí en Tigre, que reúne a miembros de nuestra comunidad y a visitantes. Como siempre destaca nuestro intendente Julio Zamora, estas manifestaciones ponen en valor la cultura local y debemos acompañarlas para que sigan perdurando en la historia”, expresó la subsecretaria de Cultura, Milagros Noblía Galán.

En tanto, la directora del MAT, Graciela Arbolave, sostuvo: “Por el estilo y la época de los vehículos, no hay mejor escenario que este museo para albergar este hermoso evento, que habla de la memoria de un país. Es un placer para nosotros y esperamos poder seguir disfrutando de próximas ediciones”.

Al llegar a la meta, los conductores y sus copilotos recibieron el aplauso del público, que no dejó pasar la oportunidad para tomarse fotos con los vehículos clásicos.

“Esta es una carrera que comenzó en 1906 siendo la primera del país. Estamos muy contentos porque son autos de hace más de 100 años y los pilotos se ocupan de ponerlos a punto para este día. Agradezco al intendente Zamora y a todo el Municipio por el apoyo de todos estos años”, expresó el presidente del Club Automóviles Clásicos de San Isidro, Ricardo Batisti.

Por su parte, Alberto Romero, uno de los participantes de la prueba, dijo: “Estamos un año entero esperando para hacer esta travesía hermosa. Es lindo también porque la gente valora el trabajo que hacemos para dejar los vehículos en estas condiciones”.

A su vez, Carlos Macinskas, representante de Camba Motors, aseguró: “Hace unos años nos juntamos con un amigo a revivir esto de las motos antiguas y hoy estamos siendo parte de este lindo evento. Nos sentimos muy contentos por cómo nos recibieron aquí en Tigre”.