La titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, afirmó hoy que la organización se siente «respetada por un gobierno que retomó la agenda de los derechos humanos» tras «cuatro años casi proscriptas» durante la gestión de Cambiemos. Además, destacó como un «reconocimiento a la lucha por la identidad» el hecho de que varios funcionarios de la administración que encabeza Alberto Fernández sean nietos restituidos, que conocieron su historia gracias al trabajo de esta entidad.

En una entrevista con Télam en el Día Nacional del Derecho a la Identidad, Carlotto -quien cumple hoy 90 años- se refirió al 43 aniversario de la creación de la emblemática entidad que denunció los crímenes de la última dictadura cívico militar.

«Sentimos que hoy, después de cuatro años en los que estuvimos casi proscriptos como organismos y fuimos perdiendo espacio, el gobierno nos escucha y nos respeta. Hoy tenemos funcionarios que son nietos recuperados y eso es como un reconocimiento a la lucha que dimos por la identidad a lo largo de todos estos años», señaló Carlotto.

De esta forma, la dirigente de derechos humanos se refirió a funcionaros como los ministro de Interior, Eduardo «Wado» de Pedro; su par de Ambiente, Juan Cabandié; el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti; y la titular del Inadi, Victoria Donda.

-¿Cómo viven desde Abuelas este aniversario en tiempos de pandemia?

-Tratamos de festejar con alegría y con las actividades que nos permitan mantener viva la memoria. Por la pandemia no nos podemos encontrar pero tenemos las redes para hacer actividades y eso es importante para mantener la memoria y ayudar en la recuperación de la identidad. Tal vez alguien decida acercarse y conocer su historia. Esa es nuestra lucha hoy, tenemos un montón de gente que nos ayuda, y no vamos a abandonar hasta que encontremos a los más de 300 nietos que nos faltan.

-La semana pasada junto con otros organismos tuvieron una reunión virtual con el Presidente. ¿Cómo se sienten ante un gobierno que anunció que pretende retomar la agenda de los derechos humanos?

-Nos sentimos respetados por el gobierno y tenemos un buen vínculo, es algo que recuperamos después de cuatro años en los que los organismos estuvimos casi proscriptos, con pocos espacios, que ahora recuperamos. Lo conocemos a Alberto (Fernández) y sabemos que siempre está dispuesto a escucharnos, a Abuelas y a los organismos.

-¿Qué es lo primero que recuerda en esta fecha sobre lo que sucedía en esos días en los cuales se formó Abuelas, en medio de la represión y el terrorismo de Estado?

-Habíamos tenido con la Triple A un anticipo de lo que se podía venir, pero nunca esperamos que ese régimen cívico militar desarrollará una represión tan feroz y criminal. Mi hija Laura y los compañeros de su generación sabían lo que se venía, estaban dispuestos a dar sus vidas y creían que sus sacrificios no iban a ser en vano. Eso nos impulsó a luchar, a organizarnos y a buscar a nuestros nietos que habían nacidos en cautiverios. Fueron muchos años de lucha colectiva, pero creemos que tenemos que seguir hasta encontrar a todos los nietos.

-Hace seis años pudo reencontrarse con Guido, el hijo de Laura, ¿siempre tuvo confianza de que iba a llegar ese día?

-Sí, la verdad que siempre tuve confianza de que ese día llegaría. Pero la verdad es que con cada uno de los nietos que recuperábamos (ya llevan 130) era como si estuviéramos recuperándolos a todos. Ahora Guido se está acercando a su historia y a su identidad, y lo hace con alegría. Cada vez que lo veo siento que Laura volvió con él, cuando lo encontramos.

-¿Con cada identidad que se recupera se da un paso más contra el olvido?

-Lo que siempre hicimos en Abuelas es estar dispuestas a ayudar a conocer la verdad y darles libertad a todos los que pretenden conocer sus historias.

Gracias al trabajo de Abuelas, se creó el Banco Nacional de Datos Genéticos, fundado en 1987, que resultó un activo fundamental para avanzar en las identificaciones, A lo largo de los años, la entidad presidida por Carlotto fue reconocida en organismos internacionales como la ONU y la OEA por su defensa de los derechos humanos.

«Siempre recuerdo los primeros viajes al exterior cuando buscábamos apoyo de científicos con los que pudimos armar el Banco y empezar a acumular información», recuerda Carlotto.

La dirigente destaca especialmente el apoyo de Clyde Snow, el antropólogo estadounidense que en una de las primeras exhumaciones que hizo dio con los restos de Laura, su hija.

«Al analizarlos, me confirmó que había sido abuela, algo que sabía por los testimonios que me habían dado algunos sobrevivientes, pero tener la conformación científica fue algo muy importante», recuerda.

-¿Cómo va a celebrar este día?

-Cuidándome, voy a tener muchas actividades por zoom, porque me tengo que cuidar en medio de esta pandemia. Ya me dijeron que me iban a llamar de muchos lugares, desde Italia, por ejemplo, y después pienso festejar mi cumpleaños con mis nietas que van a estar conmigo en mi casa. Lo importante es que estamos y seguimos.