Cientos de auxiliares, docentes, estudiantes y padres marcharon por Tigre Centro para repudiar la agresión sufrida el viernes último por una portera de la escuela 5 de Benavídez. Esta movilización se dio en el marco del paro distrital convocado por los sindicatos ATE, Soeme, Suteba y Siceaba, más el acompañamiento en la protesta de UDET.

Los manifestantes se dirigieron desde la estación de trenes a la sedes de las jefaturas distrital y regional para exigir “soluciones” a las autoridades, tras la golpiza que una madre y un padre le propinaron a una portera.

“Además de repudiar lo ocurrido con la familia agresora, enfatizamos en la responsabilidad de funcionarios y medios de comunicación oficialistas que permanentemente descalifican la tarea de las y los trabajadores de la educación. Si las autoridades nos tildan de ‘vagos’ o hablan de que tomamos ‘de rehenes’ a nuestros estudiantes, están alentando objetivamente a que haya agresiones hacia las y los auxiliares y docentes”, expresaron desde Suteba Tigre en un comunicado.

“También dijimos que las y los trabajadores de la educación debemos poner la cara ante las comunidades por carencias, incumplimientos y desidia de los gobiernos. En las escuelas no está el ministro para dar respuestas a los reclamos, sino las y los maestros, auxiliares, profesores y preceptores”, agregaron.

Sobre la manifestación, desde la seccional local del sindicato docente destacaron: “Hoy volvimos a darnos un gran ejemplo de unidad y capacidad de lucha por nuestros derechos. Es un dato alentador, en momentos en que es necesario que la clase trabajadora junte sus fuerzas para defender el salario, los derechos y la escuela pública”.

El viernes pasado, un portera de la escuela 5 fue salvajemente golpeada por los padres de un estudiante, en un incidente registrado a la vista de varios chicos que concurren al establecimiento educativo de Benavídez.

Por la agresión, la pareja fue denunciada penalmente por el intendente Julio Zamora y podría recibir un arresto de hasta 60 días.

El violento episodio fue registrado por al menos dos testigos con sus teléfonos celulares. Como consecuencia de la brutal golpiza, la mujer debió recibir atención médica.

El blanco de los golpes fue Miriam Rivero. Y los agresores fueron identificados como Marcelo Lobo y Juana González, quienes descargaron su furia contra la portera que minutos antes le había llamado la atención al hijo de ambos porque había ingresado sin autorización a la escuela.