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El Concejo Deliberante de Escobar aprobó un proyecto de ordenanza elevado por el ejecutivo comunal que protege en primer lugar unas 6 mil hectáreas de humedales, con la posibilidad de sumar otras 2 mil a futuro.

“Con la conservación de nuestros recursos naturales estamos dando un paso histórico en dos tiempos. En el presente, porque mitigamos el cambio climático y paliamos las inundaciones en nuestros barrios. Y en el futuro, porque garantizamos a las nuevas generaciones el cuidado del agua y la biodiversidad”, destacó el intendente interino Pablo Ramos.

“Este proyecto impulsado por el intendente Ariel Sujarchuk tiene un impacto que trasciende lo municipal porque beneficia a todos los distritos de la cuenca del Río Luján y a millones de bonaerenses que son víctimas de las consecuencias de la pérdida de miles de kilómetros cuadrados de humedales”, agregó el mandatario.

La iniciativa reformula parte de las acciones urbanas propuestas en el Plan Estratégico distrital, con el objetivo de preservar el ambiente, pero no contradice las legislaciones dictaminadas con anterioridad. De esta manera, se busca evitar posibles demandas judiciales contra el Municipio por parte de los desarrolladores que ya recibieron la aprobación formal de sus proyectos urbanísticos.

Sin embargo, la norma establece con claridad que no se aprobarán nuevos barrios cerrados, clubes de campo u otras urbanizaciones abiertas o cerradas que modifiquen las condiciones ambientales y topográficas de las áreas de humedales insulares, donde sí se permitirán las instalaciones educativas y comerciales tradicionales del Delta, entre otras.

Por otro lado, la ordenanza aprobada por amplia mayoría -solo se opuso el bloque de Cambiemos- prohíbe la caza comercial o deportiva y la realización de lagos o lagunas artificiales, y regula el dragado de ríos y arroyos.

“Nadie puede dudar el compromiso ambiental de nuestro intendente, quien no dejó de lado sus convicciones al entrar al Palacio Municipal y hace en el gobierno lo que nos prometió en campaña. El primer paso fue solucionar el grave problema de las urbanizaciones que no cumplían con las ordenanzas municipales y las leyes provinciales. Y ahora avanzamos en la protección ambiental de casi una cuarta parte del territorio de Escobar”, enfatizó Ramos, quien concluyó: “Es una lástima que la mezquindad de unos pocos le haya restado consensos y mayorías a un proyecto que vela por los intereses de todos los escobarenses”.