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Alberto Fernández asumió como Presidente de la Nación y en su mensaje de un hora ante la Asamblea Legislativa llamó a la unidad de los argentinos para celebrar un nuevo contrato social que permita convivir en la diferencia. «Apostar a la grieta es apostar a que las heridas sigan sangrando», manifestó el flamante jefe de Estado.

«Vengo a convocar a la unidad para un nuevo contrato social. Los convoco a poner a la Argentina de pie y los invito a una reflexión profunda. Debemos ser capaces de convivir en la diferencia porque nadie sobra en la Patria», aseguró Fernández durante su primer discurso.

«No cuenten conmigo para transitar el camino del desencuentro. Quiero corregir mis errores y los invito a construir la sociedad democrática que nos debemos. No necesitamos uniformidad ya que toda verdad es relativa», agregó.

Además, Fernández se refirió a uno de los principales problemas del país: el hambre. «Sin pan la vida solo se padece, y no hay democracia ni libertad», destacó.

«Por eso, la primera reunión consistirá en el Plan de Argentina contra el Hambre, para poner fin a este presente penoso», indicó el mandatario.

En este sentido, sostuvo que «el cooperativismo y la agricultura familiar serán actores centrales de estas nuevas políticas».

Sobre la deuda externa, Fernández aseveró que «el gobierno que acaba de terminar su mandato dejó al país en una situación de virtual default». Además, aclaró que «no hay pago de deuda que se pueda sostener si el país no crece».

«La Argentina tiene la voluntad de pagar la deuda y asumirá la renegociación» porque el objetivo es «resolver el problema», afirmó el Presidente aunque aclaró que fue «imprudente e irresponsable» tomar esa «enorme deuda».

Por otra parte, el jefe de Estado confirmó que restituirá el Ministerio de Salud. Y adelantó: «Arbitraremos las medidas pertinentes para que nuestros hijos sean vacunados en tiempo y forma, y para que los remedios lleguen a los abuelos de menos ingresos».

En otro tramo destacado de su alocución, Fernández aseguró que «sin Justicia independiente no hay democracia» y que «cuando la política ingresa a los tribunales, la Justicia escapa por la ventana».

En este sentido, el Presidente adelantó que «en los próximos días» va a enviar al Parlamento «un conjunto de leyes que consagran una integral reforma del sistema de justicia».

«He decidido que sea intervenida la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y una reestructuración del organismo», anunció Fernández, quien también remarcó que dispondrá «la derogación del decreto 656 que significó el secreto de los fondos de inteligencia, que fue un lamentable retroceso institucional.

«Esos fondos no solo dejarán de ser secretos sino que irán al Plan contra el Hambre en la Argentina», expresó el mandatario y despertó los aplausos de los presentes.

«Nunca más a una Justicia que decide y persigue según los vientos políticos del poder de turno», exclamó.

Finalmente, Fernández agradeció la «visión estratégica» de su «querida amiga Cristina Fernández»; a «Néstor Kichner», que le «permitió participar» de su proyecto político; a sus padres y al jurista Esteban Righi.