En plena recesión y con los salarios afectados por una inflación del 40% anual, los argentinos demoran hasta último momento la decisión sobre qué hacer en las próximas vacaciones.

Con aumentos anuales promedio del 25% en los valores de hotelería, gastronomía y alquileres de casas y departamentos, la temporada veraniega en la Costa Atlántica presenta flojas expectativas.

El hecho de que las subas de los precios sean menores a la inflación muestra la cautela con que los empresarios turísticos afrontan la temporada, ante la perspectiva de una moderada demanda, publicó hoy el Diario Popular.

Sin embargo, los operadores turísticos consultados por este diario confiaron en que a partir de esta semana, con temperaturas altas, un clima más propicio y la necesidad de adelantar decisiones de veraneo, las reservas comiencen a activarse.

Como todos los años, el Colegio de Martilleros marplatense adelantó en septiembre precios testigos y estimó en 20 el porcentaje de la suba de los alquileres de departamentos y casas veraniegas en comparación con la temporada 2015/2016.

Para la entidad, los precios estipulados para las primera y segunda quincena de enero por un departamento de un ambiente arrancan de los 10 mil pesos; para un dos ambientes, de 13 mil a 14 mil pesos; y para uno de tres ambientes desde 17 mil pesos.

En tanto, por un chalet el precio sugerido para una quincena en temporada alta parte de los 20 mil pesos, con una variación de menos de 30% en temporada baja.